Respuesta corta: en Andalucía se accede a un CAIT por derivación del pediatra de atención primaria, que remite el caso a la Unidad de Atención Infantil Temprana (UAIT) de su distrito sanitario. Allí se valora al niño y, si procede, se emite la prescripción de tratamiento y se asigna un centro concreto. Es gratuito y está dirigido a menores de 6 años. Suele haber lista de espera, y en ese intervalo se puede empezar en paralelo por la vía privada.
Qué es un CAIT
Un Centro de Atención Infantil Temprana es un recurso público, concertado por la Junta de Andalucía, donde equipos interdisciplinares —psicología, logopedia, fisioterapia, terapia ocupacional— atienden a niños de 0 a 6 años con trastornos del desarrollo o riesgo de padecerlos, y a sus familias.
Coordino el equipo del CAIT de Chiclana desde 2014, así que lo que sigue es el circuito tal como funciona en la práctica, no solo como aparece en el folleto.
El circuito, paso a paso
- Detección. Puede venir del pediatra en una revisión del programa de salud infantil, de la escuela infantil, del hospital (en el caso de prematuridad o patología neonatal) o directamente de la familia, que es más frecuente de lo que parece.
- Consulta con el pediatra de atención primaria. Es la puerta de entrada obligada. Lleva anotado lo que observas, con ejemplos concretos y, si puedes, vídeos cortos de situaciones cotidianas. Ayudan más que cualquier descripción.
- Derivación a la UAIT. El pediatra remite el caso a la Unidad de Atención Infantil Temprana del distrito sanitario.
- Valoración. La UAIT evalúa al niño y determina si cumple criterios.
- Prescripción y asignación de centro. Si procede, se emite la prescripción de tratamiento de atención temprana y se asigna un CAIT, normalmente el más cercano al domicilio.
- Inicio de la intervención. El centro elabora un plan individualizado y comienza el trabajo con el niño y con la familia.
Qué llevar a la consulta del pediatra
Este es el punto donde más casos se pierden, porque la consulta es corta y la familia sale con la sensación de no haber sabido explicarse. Prepáralo:
- Una lista escrita de lo que te preocupa, con ejemplos: no «no habla bien», sino «a los 26 meses dice unas 15 palabras y nunca junta dos».
- Vídeos cortos de situaciones normales: jugando, comiendo, cuando le llamas por su nombre.
- Informes previos, si los hay: del colegio, de la escuela infantil, de otros profesionales.
- Desde cuándo lo observas y si ha ido a más.
- Si te dicen «ya se le pasará» y tú sigues preocupada, puedes pedir la derivación explícitamente o solicitar una segunda opinión. Estás en tu derecho.
Los tiempos reales
Entre la derivación, la valoración de la UAIT y la asignación de plaza suelen pasar semanas o meses, según el distrito y la carga del sistema. Además, la intensidad de las sesiones que se asigna está acotada por los recursos disponibles, no siempre por lo que el niño idealmente necesitaría.
Esto no es una crítica al recurso —es un recurso valioso y gratuito— sino información práctica para que la familia sepa a qué atenerse y decida.
Vía pública, vía privada, o las dos
No son excluyentes, y en la práctica muchas familias combinan:
- Empezar en privado durante la espera. Los meses entre los 2 y los 3 años no vuelven. Iniciar la intervención mientras llega la plaza aprovecha esa ventana.
- Complementar la intensidad. Si el CAIT asigna una sesión semanal y el niño necesita más, se refuerza fuera.
- Cubrir un área concreta que en el centro asignado no se esté trabajando con la intensidad necesaria.
- Trabajo con la familia. Las pautas y el acompañamiento a los padres suelen ser lo primero que se recorta cuando hay presión asistencial, y es justo lo que más sostiene los avances.
Si optáis por combinar, pedid que los profesionales se coordinen. Un niño no avanza a trozos, y dos planes de intervención que se ignoran mutuamente rinden menos que uno solo bien hecho.
Al cumplir 6 años
La atención temprana termina a los 6 años. A partir de ahí el relevo lo toma el sistema educativo, a través del equipo de orientación del centro y de los recursos de atención a la diversidad, y en su caso la atención sanitaria especializada. Conviene preparar esa transición con antelación y no descubrirla el día que ocurre: pedid al CAIT un informe de alta detallado y llevadlo al colegio.
Si estáis en ese punto y queréis una valoración o una segunda opinión, podéis ver cómo trabajo la atención temprana en Jerez de la Frontera.